Cuando la presión financiera llega al punto de tener que escoger entre pagar o comer, aferrarse a cumplir con todas las deudas puede ser como sujetar un cofre de oro que lo arrastra al fondo del mar. Pasa lo mismo que con la mascarilla en el avión: primero hay que protegerse uno mismo para después poder responder a los demás, incluidos los acreedores. No se trata de dejar de pagar, sino de poner las prioridades en orden.
En EMMIS Capital ayudamos a nuestros clientes a estabilizar su situación financiera antes de reorganizar sus deudas, cuidando sus necesidades básicas y su tranquilidad. A partir de esa base se construye un plan realista para cumplir con los compromisos de forma sostenible

